Antes de proponer desarrollar nada, comprobamos si ya existe una herramienta de mercado que resuelva el problema a menor coste. El software a medida tiene sentido cuando el proceso es lo bastante específico de tu empresa (una forma propia de gestionar pedidos, un flujo de aprobaciones particular, una integración entre herramientas que ahora haces a mano) y ningún producto estándar se adapta bien sin forzarlo.
Trabajamos sobre todo aplicaciones internas: pequeñas herramientas de gestión, paneles de control, integraciones entre sistemas existentes (ERP, facturación, CRM) y automatizaciones con interfaz propia. No hacemos grandes plataformas desde cero sin un piloto previo que valide que compensa.
El código y los datos son tuyos desde el primer día: no te atamos a un contrato de mantenimiento obligatorio ni a una infraestructura cerrada.